La vida se compone de amor y odio básicamente, que a su vez se componen de otras cosas mas concretas. Pero al final, todo tiene que ser positivo o negativo. Puede que no te guste esto, pero no te obligo a leerlo, ni pretendo que te guste, solo quería decir esto 
promesas...
Hoy en día mucha gente promete, pero no promete de verdad, por lo que se ve. Sinceramente soy una persona a la que no le gusta que le mientan, y últimamente lo están haciendo demasiado, de una manera o de otra... Siempre me he caracterizado por tener una paciencia un tanto infinita, pero cuando te tocan lo que no te tienen que tocar, hasta la persona más benévola y paciente del mundo se cabrea. Puede haber muchas promesas. Incluso te puedes prometer cosas a ti mismo, que personalmente para mí son de las poquísimas que se cumplen. Bien puedes prometer una cosa tan simple como recoger tu habitación todos los días, o una cosa un poco más seria como prometer un estado de ánimo. ¿Prometer un estado de ánimo? Parece un poco abstracto, ¿verdad? Pues no es mucho más que prometerle a alguien especial, o así te sientes cuando te lo prometen, que vas a estar bien, a menos, claro está, que pase algo de mayor envergadura. Tú en ese momento te sientes realizada, porque has conseguido que alguien esté bien por ti, y que crea que va a estar así por largo tiempo, dado que los motivos para estar mal no son demasiado lógicos. Pero al día siguiente te encuentras lo que más temías, esa persona está mal, y lo peor es que tú ya lo sabías. Sabías que iba a recaer, y odias sus motivos. Y sabes por qué los odias, pero no los quieres aceptar..
Hoy en día mucha gente promete, pero no promete de verdad, por lo que se ve. Sinceramente soy una persona a la que no le gusta que le mientan, y últimamente lo están haciendo demasiado, de una manera o de otra... Siempre me he caracterizado por tener una paciencia un tanto infinita, pero cuando te tocan lo que no te tienen que tocar, hasta la persona más benévola y paciente del mundo se cabrea. Puede haber muchas promesas. Incluso te puedes prometer cosas a ti mismo, que personalmente para mí son de las poquísimas que se cumplen. Bien puedes prometer una cosa tan simple como recoger tu habitación todos los días, o una cosa un poco más seria como prometer un estado de ánimo. ¿Prometer un estado de ánimo? Parece un poco abstracto, ¿verdad? Pues no es mucho más que prometerle a alguien especial, o así te sientes cuando te lo prometen, que vas a estar bien, a menos, claro está, que pase algo de mayor envergadura. Tú en ese momento te sientes realizada, porque has conseguido que alguien esté bien por ti, y que crea que va a estar así por largo tiempo, dado que los motivos para estar mal no son demasiado lógicos. Pero al día siguiente te encuentras lo que más temías, esa persona está mal, y lo peor es que tú ya lo sabías. Sabías que iba a recaer, y odias sus motivos. Y sabes por qué los odias, pero no los quieres aceptar..
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